Mundial S. A.
Galimatías. 14 de junio del 2026 Ernesto Gómez Pananá A contrapelo de mis compañeros de salón -y tal vez de la escuela y de mi generación- nunca fui ni he sido futbolero. Recuerdo incluso cuando, muy al inicio de la primaria, me di cuenta de que los niños a mi alrededor le iban a un equipo, eran pumas, eran chivas, eran del Atlante o del América y los lunes al llegar a la escuela, solían conversar del partido del domingo previo. Para mí era ajeno, pero en ese momento entendí que para pertenecer, había que irle a un equipo. Yo elegí al América. Años después corregí , fui consciente de mi error y me reconvertí en puma. Ya en segundo de secundaria, durante el mes de junio de 1986, me tocó vivir la euforia futbolística máxima porque el gran torneo internacional de balompié federado (ustedes disculpen estimados 43 lectores, pero esta columna no posee derechos para usar el nombre comercial de dicho evento y quiere evitarse la multa) se llevó a cabo en México. Todo el mundo hablaba de fút...